10-07-2003, 11:02 AM
Entra un norteño a una cantina y le dice al barman:
- Sírvame 5 tequilas, ni uno más, ni uno menos. Porque si me sirve uno
menos empiezo a soltar balazos y si me sirve uno más empiezo a repartir las
nalgas...
El cantinero piensa para sí mismo:
- Aquí está un güey que nos va a dar show gratis ¡La divertida que nos
vamos a dar!
Y le dice:
- Okey señor, está bien, ni uno más, ni uno menos.
Y comienza a servirle uno.....dos.....tres.....cuatro.....cinco
Entonces comienza a animarlo:
- Andele amigo, el sexto va por cuenta de la casa, anímese.
El norteño le contesta un poco molesto:
- ¡Nooo!, porque acuérdese que empiezo a repartir las nalgas.
Pero el cantinero le insiste:
- ¡Andele, anímese! Aquí está entre cuates, no pasa nada.
Así pasa un rato, el cantinero insistiendo y el norteño negándose, hasta
que le dice:
- Está bien, me tomo el sexto, pero bajo su propio riesgo.
El cantinero, feliz por la diversión que se aproxima, le sirve la sexta y
se le queda viendo con curiosidad.
El norteño se la toma. Pone cara de guácala, saca su revólver, lo amartilla
y empieza a decir:
- ¡A ver tú el del bigote, dale las nalgas al del sombrero. Tú, el del
chaleco, dáselas al de las botas y tú pinche cantinero joto, me las vas a
dar a mí!
Saludos
- Sírvame 5 tequilas, ni uno más, ni uno menos. Porque si me sirve uno
menos empiezo a soltar balazos y si me sirve uno más empiezo a repartir las
nalgas...
El cantinero piensa para sí mismo:
- Aquí está un güey que nos va a dar show gratis ¡La divertida que nos
vamos a dar!
Y le dice:
- Okey señor, está bien, ni uno más, ni uno menos.
Y comienza a servirle uno.....dos.....tres.....cuatro.....cinco
Entonces comienza a animarlo:
- Andele amigo, el sexto va por cuenta de la casa, anímese.
El norteño le contesta un poco molesto:
- ¡Nooo!, porque acuérdese que empiezo a repartir las nalgas.
Pero el cantinero le insiste:
- ¡Andele, anímese! Aquí está entre cuates, no pasa nada.
Así pasa un rato, el cantinero insistiendo y el norteño negándose, hasta
que le dice:
- Está bien, me tomo el sexto, pero bajo su propio riesgo.
El cantinero, feliz por la diversión que se aproxima, le sirve la sexta y
se le queda viendo con curiosidad.
El norteño se la toma. Pone cara de guácala, saca su revólver, lo amartilla
y empieza a decir:
- ¡A ver tú el del bigote, dale las nalgas al del sombrero. Tú, el del
chaleco, dáselas al de las botas y tú pinche cantinero joto, me las vas a
dar a mí!
Saludos

Saludos 
Rodo
Naucalpan,Estado de Mexico

Rodo
Naucalpan,Estado de Mexico